Sep
30DERECHITOS AL CAOS
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 30-09-2009
Tags: caos, precios
Caen los precios en general y es, a simple vista, una bendición para los bolsillos. Para la economia de las familias. ¿No es así?. Por supuesto, siempre que se haya tenido en cuenta que la bajada no tendrá repercusiones negativas sobre el trabajo y sueldo de los empleados. Ya saben, unos se aprietan el cinturón y otros se quedan sin él.
Es meridiano que una decisión tomada al albur, a la que nos vamos acostumbrando con demasiada frecuencia por repetitivas e inútiles, inciden sobre la empresa e inmediatamente después sobre los trabajadores que pueden perder, primero su puesto y después su capacidad de compra.
Es súbita la alegria pero aún es más rápido el desengaño. Cierto es que con los precios nos hemos subido a las nubes, cuando en ellas estábamos con nuestra pocas sabias decisiones creyendo, obtusos, que el globo podría hincharse como el milagro del Universo.
!Señores!, no es así. Quienes tenían capacidad de tomar decisiones ajustadas a la necesidad no lo hicieron, por ignorancia, que cabe el aserto o lo hicieron y ni puñetero caso por parte de aquellos que, por suficientes y engolados, llenos de necio orgullo por haber llegado, sin otro bagaje que el propósito, a su nivél de ineptitud, creían que nunca se iban a bajar de los caballitos del Tio Vivo.
Y para vivos, los nuestros, que sin importales una higa cuanto les dicen, los de dentro y los de fuera, siguen en sus trece, amarrados a sus pobres ideas, sin bajarse del burro que nos conduce al precipicio, sino al caos. Porque, dirán, en economía puede ocurrir cualquier cosa. Sí, hasta encontrarse cuatro millones y medio de euros más no se cuántos kilos en joyas en una chabola, en un nicho preparado al efecto hecho, supongo de ladrillos armados. Armados, digo de culpa, pues es obvio que los habían sacado del tirón…de la coca.
Con malas artes nada se construye y rectificar, la experiencia así nos lo dicta y enseña, es de sabios. Se bajan los precios, en caídas alarmantes y se nos hunden las empresas, mordidas por la crisis que deberían haber advertido, también ellos, con antelación, pero todo es remediable si, sin complejo alguno, cambiamos las medidas tomadas -subida de impuestos- y que, con antelación, sabemos que serán ineficaces.
Así nos lo dicen tirios y troyanos.







