Oct
22DIANA ERRADA
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 22-10-2009
Tags: Comisión Libertades Públicas, López Aguilar, Parlamento Europeo, silbo gomero
¿Ustedes creen que un inglés, por poner un ejemplo flagrante, presidiendo una Comisión del Parlamento Europeo, por el mero hecho de saber español, comenzaría su salutación en castellano?
Parece impensable, antinatural, contra razón y sentido. Pues eso, eso es lo que ha llevado a cabo don Juan Fernando López Aguilar, ex de Justicia y actualmente Presidente de la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior del Parlamento Europeo, dirigirse en el idioma de Shakespeare que también domina a sus escuchantes.
No lo pudo hacer en el silbo gomero porque, aún reconocido recientemente en el mundo -de lo que nos congratulamos- no es lengua oficial en el Parlamento Europeo.
Claro que al paso que vamos y con tales defensores de la lengua que arañaba prosélitos del idioma imperante en el mundo, el inglés, vamos a dejar de ser la segunda lengua, materna, detrás del chino mandarin y tercera en el globo, considerando la adquirida por nacimiento, materna, más la aprendida por gusto y gana.
Rondamos los 500 millones de seres humanos que hablamos el español y, trás el inglés, somos el segundo idioma preferido por los estudiantes y también somos la tercera lengua usada por internet.
Bueno, pues a pesar de todo y de que nuestra lengua se habla cada día más en la primera nación del mundo -ya se puede decir así de los Estados Unidos, ahora que nos llevamos como hermanos y compartimos contiendas militares, que no guerras- cuando salimos fuera de nuestras fronteras, papanatas de nosotros y cuando es casi de obligado cumplimiento, nos soltamos hablando inglés.
No esperaba menos de tan importante procer de nuestra política. Tampoco que pusieran tanto ímpetu en hacer oficiales en el Parlamento Europeo las lenguas cooficiales de España, como son el catalán, el vasco y el gallego.
Espero que, el parlamentario europeo no afirme que todo lo hace por responsabilidad y lealtad a nuestra diversidad lingüistica, como ha hecho Pedro Azpiazu, portavoz del PNV en el Congreso, cuando con gran escándalo de los oyentes, por su descaro e insolencia, empleo casi idéntica expresión para justificar su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado, esos con los que nadie está de acuerdo. La lealtad era, en este caso, institucional.
Nos destruimos desde dentro y no somos ni siquiera conscientes de ello, ¿o sí? Por encima está la soberbia y la impudicia intelectual. Por debajo, la crisis galopante.


