Oct
31EL PULSO DE COBO. EL COMIENZO DE UNA TRAGEDIA
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 31-10-2009
Tags: Esperanza Aguirre, Manuel Cobo, Rajoy, Ricardo Costa, Ruiz-Gallardón
¿O por el contrario, una pronta resolución?
Don Manuel Cobo se ha venido a unir a don Ricardo Costa. Tanto montan las heridas por cerrar, las tiranteces y malos recuerdos del Congreso de Valencia, como el pulso que llevan manteniendo la Comunidad de Madrid y la Alcaldía. ¿Alguien cree que la salida de tono de Cobo en un periódico capitalino no estaba consensuada con su jefe inmediatamente superior? Bendita inopia.
La alternativa de gobierno, tan deseable para el país, en unos momentos propicios para el PP, cuando los actuales regidores dan bandazos de miopes y corren como pollos desmochados, no están a la altura de las circunstancias, no están gozando con sus actuaciones del favor de la ciudadanía que asiste al espectáculo de sus luchas instestinas como si en primera fila del circo contemplaran, con asombro y duda, las arriesgadas piruetas circenses que se desarrollan en la arena.
Se espera, el próximo martes, en el Comité de Dirección a celebrar en la calle Génova, tomar medidas drásticas para aquellos que se salgan de la disciplina del partido. Una cosa es disentir en base a una discusión interna, siempre deseable y clarificadora, y otra muy distinta sacar a colación la Caja de Ahorros fuera de tales límites.
¿Cuál es el propósito de Ruiz-Gallardón empujando a su segundo a emitir el cúmulo de barbaridades que lanzó contra la Presidente Aguirre?
Se hace necesario que el Santo Job, por su paciencia, también llamado Rajoy, por su templanza, nos dirima, de una vez, con hechos, como quería Santo Tomás -el de ver para creer- que el alejamiento de Ricardo Costa - a sus faltas unió su carencia de cordura- no es una anécdota, una china molesta en el zapato con el que recorremos el camino. Por el contrario, cualquiera de ellas que surgan e impidan el proyecto, deben ser arrojadas fuera de la carretera. De otra forma, ni hay liderago ni se le espera.
¿Es Rajoy la persona idonea para la etapa que se avecina? Sus capacidades intelectuales nadie las ha puesto en duda -las de otros si- ha dado muestras fehacientes de ellas, pero despierta recelo su pasibidad, su cansino en decidir, su, en definitiva,su dejar de hacer cuando corre pria. Faltas estas imperdonables y de las que dudamos que se eleve sobre ellas en el futuro, es decir, ya.
No es de recibo que, a la torpeza de un gobierno, manifiesta y admitida por sus incondicionales y afiliados, el PP responda con un calamitoso diario de faltas de disciplina, sus imperdonables guerras intestinas, sus divisiones y lo que es peor, su titubeante liderazgo.
La alternativa de gobierno, la soez caricatura que nos enseñan, cuando no la exhiben, en modo alguno puede ser esta que estamos contemplando.
Más información en:


