Nov
09HUGO CHÁVEZ QUIERE INVADIR USA ?
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 09-11-2009
Tags: Älvaro Uribe, Añadir etiqueta nueva, Colombia, Fidél Castro, Hugo Chávez, Obama, Venezuela
Este es, en su fuero interno, su deseo aunque retratado al revés, Estados Unidos quiere invadir, desde las bases de Colombia, al pueblo venezolano. ¿Y nosotros nos quejamos de nuestro excelentísimos mandamases? Lo digo en comparación simple y llana. Mirando otras coordenadas ya saben que hay límites que se tocan, como las tangentes.
El señor presidente de Venezuela, el ínclito don Hugo, en su exhortación habitual de los domingos, ha pedido a los militares y a los civiles, para qué andarse con mayores miramiento, que se vayan preparando, la guerra es inminente.
Asimismo ha advertido a los norteamericanos, a voz en cuello, por aquello que siendo tan grandes y tan poderosos, casi tanto como la propia apariencia del gorila rojo, no le hubieran oído con la nitidez que requiere tan espeluznante caso, que Venezuela está dispuesta a todo. ¡Pobre Venezuela!
Y ha remachado: “No se vayan a equivocar” como aviso directo a Barack Obama que, según han dejado entrever algunos de sus allegados más íntimos del presidente de los Estados Unidos, casi le dio un síncope al escucharlo. En “Aló, Presidente“, el programa dominical de radio que oye el pueblo venezolano de forma enfervorizada, eso al menos lo cree el locutor, suelta el guión y cuantas cosas “importantes”, como la anterior, se le pasan por la cabeza, que no tiene reparo alguno y ahora, ni quien le mande callar.
Pero no todo lo dicho puede tomarse a broma o a chirigota, las palabras de “Aló, comandante“, de ser tenidas en cuenta, que no, ofenderían a los Estados Unidos, que en modo alguno tiene intención de invadir Venezuela, por mucho que haya firmado con el presidente de Colombia el uso de siete u ocho bases militares en suelo de este país.
En la memoria de los españoles, le recordamos al gran presidente beligerante y alarmista, todavía colean los tiempos en los que, al igual que Colombia lo va a estar, estuvimos invadidos por las fuerzas norteamericanas y sus bases conjuntas.
De ahí, a buen seguro, llevado por la venganza que se sirve en plato frío, nuestro paradigma de presidente actual, al paso de la bandera USA, durante un desfile llamado aquí de la Victoria, no se le ocurrió otra idea que quedarse sentado. Una grosería capaz de ser emulada por muy pocas personas en este mundo. Hablo de personas con luces.
Volviendo a Hugo diremos que, percatado el perspicaz, exhortó a sus huestes ” a formar los cuerpos de milicianos, adiestrados -para la lucha sin cuartel y hasta la última gota de sangre, esto lo dijo implícitamente- a los estudiantes revolucionarios, que son la mayoría, a los trabajadores, a las mujeres, todo listo para defender esta patria sagrada que es Venezuela“.
Sin duda la sombra alargada, periclitada y peripatética de otra gran homúnculo -no hay contradicción, aunque lo parezca- como es Fidél Castro -que por cierto le ponen de hoja peregil no sólo los disidentes, también sus familiares más allegados- a buen seguro que está detrás de esta proclama, al menos como gran inspirador. Hay en Cuba un espíritu que no muere, anclado en la pobreza y en la desidia, sin otros recursos que los de Sierra Madre, igualmente periclitados y trasnochados. Ahí se diferencia de la gran Venezuela, manando en petroleo y no siempre aprovechado todo lo bien que debiera este rio de oro líquido.
Y nos quejamos nosotros. Cuando nos sobran umbreras que adornan nuestra geografía con las luces de linterna que Dios les ha dado para alumbrarse en las complejidades de la política y no caer en tentaciones de liviandad y trivialidad como las expuestas.
Esto último también es una ironía.



