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06QUIENES SON LOS FAVORECIDOS POR EL “ESTATUT”
Archivado bajo (Asesoría) por José Luis Martín el 06-07-2010
Tags: Ayuntamiento de Barcelona. Montilla, Pujol
Líbreme Dios de entrar, desde una perspectiva destemplada, en el “está todo” catalán. Nada me interesa menos que revolver lo manido, de manipular en los intereses creados con intención, -a las pruebas me remito- de ser agraciados con el cargo, prebenda o canonjía o sucesor de aquel nefasto y al tiempo enigmático Pujol que sigue moviendo los hilos del guiñol desde la sombra.
Nefasto él, y por qué? Porque cuando pudo sentar las bases de una prosperidad que llegaba a toda España, se dispersó sibilino en unos postulados de independencia que vendrían a separar hermanos con hermanos. Claro es que no está sólo, más es la réplica y al tiempo la síntesis, el médico al fin más preparado para la política, cosa que no se puede decir al contrario.
Hay demasiados intereses por encima de la mayoría de los catalanes que ven, como los demás españolitos, con profunda zozobra una deriva imposible. O posible a una debilidad manifiesta. El problema ha disparado la multiplicación de altos cargos, cosa que, justamente al revés, ha ocurrido con los trabajos de sus ciudadanos. Los ha guillotinado.
Esta nación, que cabe en la mano descontando un dedo, región de España, ejemplo del bien hacer -posiblemente de ahí surga también el afán de volar sólo, aunque por el momento no vislumbren el cielo- podría alcanzar, en la debilidad que atraviesa la gobernanza del país, -mirese al lado que se quiera y verán como las palabras no marran- su apetencia y hasta es posible que se hiciera un hueco -dificil lo tendría dentro de la Unión Europea, contraria a estos devaneos por ir contra su lógica y razón de existir - en el contexto mundial, que les importa una higa el devenir de este u otro problema, sin con ello salen favorecidos, lo que vendría a la postre a arrastrar a vascos, gallegos y porque no a andaluces, extremeños y al alcalde de mi pueblo, que tiene igualmente aspiraciones soberanistas.
A la vista de tales éxitos los mismos integrantes del Estatuto, conseguida su independencia, podrían pedir la suya particular, que no se conformarían con estar a las ordenes y a la sombra de un presidente, cuando ellos mismos se sienten capacitados para ostentar cargo similar en lo que ahora conforman las provincia catalanas.
¿Qué no me tomo en serio el problema? Claro. De otra forma me tendría que poner a llorar como una magdalena. ¿ O no es para llorar que sea Montilla, el marido de la mujer con más capacidad de trabajo, el andaluz hasta ayer de pura cepa y desde ayer catalán de toda la vida, el indocto defensor de una situación que, así, de entrada, nos haría menos, nos fragmentaria más y en definitiva y como resumen apresurado, solo, como hemos dicho, convendría a unos pocos que aún parecen tener sus ansias, que son muchas, del todo incompletas e insatisfechas.
Mientras, el Ayuntamiento de Barcelona, como parece que no le gusta que sus gentes se cubran con la bandera del futbol, si, esa enseña española que debería llenarnos a todos de orgullo, arteramente y de forma enana se venga no dejando que los partidos puedan ser vistos en pantalla gigante, tal como se ha venido haciendo para ver al Barcelona jugar la Champions o la Copa del Rey.


