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16ESPAÑA NECESITA POLÍTICOS DE PRIMERA
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 16-08-2010
Tags: Blanco, Salgado, Zapatero
Calificar de coherentes a los políticos que nos gobiernan es tarea improba e inutil. A esta altura de la película, quien más quien menos sabe que a tales empleos se llega por el dedo bienhechor de alguien, nunca por oposición, que esto sería lo mismo que decir por méritos propios.
El señor Pepiño, reeditando lo ocurrido ya el pasado año, desde su ministerio de Fomento, -pues no creemos que haya usurpado la vicepresidenta de la señora Salgado, su ministerio de Economía y Hacienda y mucho menos la presidencia del Gobierno de Zapatero, que serían los estamentos idóneos, llamados a dar la “nueva”- anuncia una próxima subida de impuestos, según él, consecuencia lógica de lo poco que aportamos a las arcas del Estado los españolitos de a pie.
Dice el señor Blanco, también, que si queremos tener servicios de primera, no podemos pagar impuestos de segunda.
Un inciso, señor Pepiño Blanco, lo que esta Nación necesita con urgencia, por si a usted en el machito no se le había ocurrido, que bastante tiene con usurpar los cometidos que no le son propios, es tener, por encima de todo políticos de primera. Si, capaces, sí, honrados, si, salidos desde el prestigio logrado a través de sus currículum; no necios, no incapaces, ayunos de toda sustencia intelectual, inclinados a meter la pata continumente y perseverar en ella. No, no necesitamos polítcos pandereta, de los que hablan si conocimiento de causa.
Sabemos, nos lo temiamos, que la intención del Gobierno, sin salidas y sin conocimientos apropiados para ello, era subirnos los impuestos. Es claro, deben tener dinero suficiente para seguir amamantando a los miles y miles de los opiparamente subvencionados y que les vienen a asegurar su continuidad en unos cargos que a todas luces no merecen.
Al señor Pepiño, ese mismo señor que ayer freno las infraestructuras productivas de su ministerio por falta de dinero y días después, pocos, cuando alguno de los allegados a la mamandurria les abre los ojos sobre el deslíz cometido, se vuelve de lado, que tampoco hay que dar una vuielta completa y donde hoy dije no, digo si, o lo que convenga. El daño infligido con la medida, desafortunada, importante sin duda, ya no tiene remedio, si no me creen pregunten a las empresas afectadas. El daño a la economía del país, igualmente, ya está hecho.
Por supuesto que por la cabeza no se les ha pasado la posibilidad de, en vez de subir tales impuestos, lo fácil, lo trillado, a todos nosotros, no a los ricos, que ellos tienen sus dineritos a buen recaudo, era simple y llanamente controlar el gasto sin tino y sin razón suficiente.
Es claro y meridiano, esta decisión podría restarles votos, al tiempo que les haría, a ellos, a los políticos, apretarse el cinturon.
De aquí que pidamos, más que subir impuestos, impuestos de primera, es claro, políticos de categoría. Posiblemente, con ellos, tal circunstancia a la que nos vemos abocados, no existiría en momentos tan cruciales para la economía de nuestro país como los que estamos, mal que bien, pasando.


