Dic
10SI, PERO NO
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 10-12-2011
Tags: David Cameron, Mariano Rajoy
La Eurozona se ha jugado, en la pasada cumbre, el ser o no ser. Las liviandades, las faltas de ritmo de la gran mayoría, el poco cacumen demostrado, las improvisaciones varias y sin sentido y porqué no decirlo, las alegrías a costa de un Bienestar que hacia aguas, nos han condenado a una situación, calificada por ellos mismos, los serios, frente a tanto payaso aprovechado, límite.
Todo, sí, consecuencia de su falta de altura, de no haber advertido la situación a tiempo, de no saber adelantarse y diagnosticar el futuro, de no conocer y no discernir aquello que indica la aguja de navegar y a la que, ignorantes de nosotros, bien creíamos que dominaban,
El grave panorama se ha resuelto, por ahora, llegando a la conclusión de que todos, todos y a la par, debemos cumplir con las obligaciones impuestas. Que la Europa unida y deseada no campa a sus anchas, que al fin y a la postre los países componentes no son al cabo reinos de taifas, en los que cada uno hace de su capa un sayo y ello se opone frontalmente a cualquier teoría que conlleve una resucitación.
Se ha llegado por tanto a una conclusión pedida desde todos los rincones y ámbitos de la ciudadanía, harta de contemplar el estropicio que estaban causando sus políticas de gentes ineptas, entretenidas en mirarse su propio ombligo, sin advertir que se les estaba pidiendo unidad de miras y metas comunes.
La espantada de unos de sus componentes, el Reino Unido, no debería haber causado extrañeza alguna, los ingleses lograron colarse en la Eurozona sin apearse de la libra esterlina y ahora, cuando el euro hace aguas por sus muchas, poco serias, componendas, ¿pretenden ustedes, señores, que se queden dentro?
Claros y terminantes han sido los comentarios dentro de del Reino Unido –con la excepción de los laboristas que al fin son la oposición a David Cameron, primer ministro inglés - hablan de la valentía de éste al haber desembarcado instantes antes de que el Titanic, como llaman al barco de la Eurozona, se vaya a pique.
Peliagudo el momento, largo me lo fían, más si raudos no cogen el toro por los cuernos, los predictores ingleses tendrán razón.
Y que decir de España, que a más de los reinos de taifas de Europa tenemos los nuestros propios. Qué decir de cumplir cuanto nos piden, cuando se advierten momentos y negro futuro como camino a andar.
El esperado Rajoy lo tiene fino o crudo, a escoger. Lo tiene peliagudo. Muy pocas de sus categóricas afirmaciones podrán ser respetadas a la vista de cuanto está ocurriendo y a la que, entretenidos no ponemos remedio, que todo parece impune a la vista de lo que se castiga al que roba una barra de pan para comer, y como se van de rositas aquellos que a puñados sacan el dinero de España para ser depositados en paraísos fiscales como Belice, Luxemburgo y el mismo Reino Unido etc.


