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27SEGURIDAD POR ENCIMA DE LA RENTABILIDAD
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 27-02-2012
Tags: Exigir garantias
Difícil, cuando no imposible, se ha puesto aconsejar a nadie la mejor forma de hacer rentable sus ahorros, siempre y cuando, por más que no esté muy de moda, dentro de la legalidad que nos rige y debiera exigir.
Tan dificultosa se ha puesto la cosa que en los últimos tiempos nos guardamos muy mucho de confundir a nadie. Tal cual se presenta la situación en estos últimos años, demasiados ya para no haber dado un giro copernicano, los derroteros por los cuales transitamos no dejan de suponer un riesgo tangible, pues lo que hoy nos puede parecer blanco, a las posas horas, en ocasiones minutos, cambia el aspecto radicalmente para adoptar la postura contraria a la que era nuestro parecer y lógica.
La inestabilidad económica tiene la culpa, la culpa de esta inestabilidad la tienen quienes a tiempo no supieron poner freno a la subida imaginaria que dejó de ser real cuando alcanzaba cotas imposible y lo peor, más aún, es que no nos dejan ver una salida, por más que miremos en las cuatro direcciones posibles. Todo, porque nadie se atreve a dar un golpe lo suficientemente duro que haga temblar a los que, sin vergüenza alguna, continúan desarbolando al país.
La debilidad mostrada por los que se fueron, Dios me libre de hacer leña del árbol caído, sin ellos querer, está claro, si bien han sido sustituidos por otras seriedades, otros saberes y entenderes, no golpean con la dureza esperada y necesaria. Claro es que, a nosotros, como a casi todo el mundo, la ansiedad por el cambio nos impele a demostrar la impaciencia.
El sufrido ahorrador, que aún existen, entiende en tiempos normales los riesgos a los que se expone, más nunca se puede plantear los sobresaltos actuales. Es por eso que no deben ignorar que, en todo momento, la rentabilidad debe subordinarse a la garantía, ejemplo de todo lo contrario lo tenemos en los titulares de los periódicos día si y siguiente también.
El ahorro, en tales momentos, es improductivo, pues queda por miedo oculto bajo el ladrillo de la entrada de la casa, desdiciendo así a las economías que se precien y conllevando en su postura mucho del paro que padecemos.
Se necesitan emprendedores, pero con el aval del Estado, con garantías suficientes de este mismo Estado, todo lo demás se reduce a marear la perdiz o dar vueltas para no encontrar el blanco al que disparar.
Riqueza en paro es igual a pobreza y la pobreza lleva a las familias al caos. Todo lo demás, repito, huelga.
Hay que poner coto raudo y preciso a todos y a cada uno de los culpables de lo que esta ocurriendo, sin contemplación alguna, responsabilizando, hasta las últimas consecuencias, a los malos gestores, a los chorizos en definitiva. Hay que endurecer la justicia, de otra forma, la misma situación será contemplada por los hijos de nuestros hijos y si no me creen, al tiempo.


