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24REGENERACIÓN ÍNTEGRA Y VERDADERA
Archivado bajo (General) por José Luis Martín el 24-05-2011
Tags: Plaza de Catañuña.Congreso, Puerta del Sol, Senado
Por supuesto, estoy con la democracia real, con el 15-M y con todo aquello que, sin subterfugios venga a hacernos más grandes, más claros y meridianos en nuestras actuaciones políticas, tantas veces opacas cuando no tenebrosas. Siempre que se esté por encima de la confusión que exhalan los muchos ruidos que se elevan en la Puerta del Sol, en la Plaza de Cataluña en Barcelona, y en 47 o 58 plazas más de España.
La intención, quiero creer, es buena, la multitud reunida, sin embargo, ha dado lugar a bastardas interpretaciones, también, quiero creer, muy lejos del espíritu que anima a los primeros reunidos. Al menos así se lo he escuchado a los más directos implicados.
La regeneración que piden, la condena sin cortapisas a quien delinca cuando actúa dentro de los límites de la política, la reprobación instantánea a quienes con aviesas intenciones se apuntan al carro de los vencedores y sin avituallamiento intelectual ninguno intentan permanecer en ellos hasta el fin de sus existencias, nos parece por lógica manida, cuando no de perlas. Un buen lavado de cara de cuantos con tan malas artes y peores mañas nos gobiernan sería de gran utilidad para salir de la hecatombe económica que mantiene en precario, cuando no en la más pura y trágica miseria, a muchas de las familias de los cinco millones de trabajadores en paro.
Salidas por la tangente escuchadas desautorizan a los que de buena fe asisten a la macro concentración de Sol. De ahí nuestro dedo en la llaga para que las buenas voluntades prevalezcan y no caigan de las redes en activo. La crítica vertida y a la que nos apuntamos de políticos fuera de rosca, contrasta con los desafueros cometidos contra personas que, aunque en los mismos roles, en modo alguno merecen tales insultos.
Y cambiando de tercio, aunque continuando con la faena, diremos que Bruselas, parece que oyendo a nuestras plazas se ha unido a la petición y ha pedido al gobierno de España, o al desgobierno, de ahí el varapalo, que reste algún cero a las nóminas de los alegres y bien “pagaos” banqueros. Que no parece de recibo que por un lado sus menguadas carteras tengan que ser auxiliadas por las arcas del Estado y por otro se lo embolsen directamente en las suyas. Es un contrasentido, sin duda, pero responde más a una desfachatez sin paliativos.
Otras peticiones que no deberían quedar en el tintero, fundamentalmente porque de su asentamiento depende en gran parte la salida de la crisis – es obvio que no serían solo estas medidas, pero si serían ejemplarizantes- serían aquellas que tuvieran en cuenta la reducción de cuantos sin provecho alguno cobran del erario público, ejemplo el inútil Senado, ejemplo algunos escaños menos en el Congreso. Igualmente sería de desear que los Sindicatos, imprescindibles sin duda, se mantuvieran de la cuantía de sus cuotas, aquellas que pagan sus afiliados, en franca retirada, no de los Presupuestos del Estado, porque, nadie, bien nacido y no tonto, muerde la mano que le echa de comer. Y aquí un largo, largísimo etc.
La esperanza de tales concentraciones es que no se queden en agua de borrajas, que haya continuidad y que al cabo no nos dejemos conducir al matadero como cándido corderos.


