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12EL FMI NO CONTEMPLA LA INDEPENDENCIA CATALANA
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 12-04-2011
Tags: Duran Lleida, FMI, Más, Trichet
Las esperanzas puestas en Artus Mas, y de las que aquí nos hicimos eco, no han fructificado. Al fin y a la postre, venían a tener razón todos aquellos que pontificaban que, como casi todos los políticos que en el mundo son, sobre manera aquellos que nos rodean –al paso que llevan el día de mañana nos rodean ellos a nosotros- miran a sus conveniencias por encima de las necesidades de aquellos a los que, han olvidados, sirven.
Cuando se esperaba que mostrara una cierta seriedad, distanciamiento al menos, censura, cuando no prohibición expresa, después de aquel nefasto Tripartito, acuerdan -también Durán Lleida- sumarse a la ínfima minoría que, sacando las urnas de debajo de sus camas se ponen a votar como si la acción, Cataluña por su independencia, fuera un juego de párvulos donde solo ellos estuvieran implicados.
Total poco más de un 16 por ciento, contando infantes e indocumentados, que todo valía, quienes se acercaron a emitir la risa de su veredicto en forma de papeleta innoble. Bueno, pues a todos estos les hizo el caldo gordo el señor Mas. Si, y al otro 80 y tantos por ciento que consideró el hecho una astracanada, muy al estilo de los visitantes ingleses que vienen a Salou a beber cerveza. A estos, ¿qué les ha dicho?
Y como es obvio que a todos quiere contentar, cuando está demostrado que es cosa de todo punto imposible, el presidente de CIU, sin rubor ninguno, después de la demostración de sus apetencias que pasan por la separación de su Autonomía del resto de España, saca los bonos necesarios para mitigar su penuria dineraria y pretende vendérnoslos al resto de la Península. Muy delicado, si señor, una demostración palpable del cemento armado con que se tabica el rostro. Sin ti, pero no sin aquello que puede beneficiarme a mi.
Y para que quede meridianamente demostrado que todo se redujo a una farsa y que solo el señor Más se inclina para dejar paso al aire que le empuja, ahora, después de haber sido el propulsor de la consulta secesionista, declara que, dentro de los planes de su gobierno no entra la separación de Cataluña de España. Todo un descalzaperros solo comprensible para quienes, ya lo hemos dicho, miran sus exclusivos intereses.
Lo peor de todo este teatro es que, la inmensa mayoría de catalanes, no afectos a tales jerigonzas, deben soportar estoicamente una situación que deberíamos, todos, haber superado muchos tiempos atrás.
Y hablando de provechos generales, decir que, el Fondo Monetario Internacional, -no todo iban a ser malas noticias- en su último informe, “Perspectivas Económicas Mundiales”, donde sitúa a España en el puesto 12 del ranking mundial, mejora sus pronósticos sobre la economía de nuestro país sobre los emitidos con anterioridad, aunque, es verdad, bajando décimas sobre los presupuestados por el Gobierno español.
Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, se muestra algo más optimista con la política de prudencia emprendida por nuestro Gobierno. Es la forma, aseguró y no sin razón, para poder recuperar el crecimiento y la creación de empleo, donde para nuestra desgracia ostentamos, nada menos, que el record mundial de parados.



