Sep
24PARANDO MADRID, ÉXITO ASEGURADO
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 24-09-2010
Tags: CCOO, Esperanza Aguirre, José Blanco, UGT
La libertad sindical choca de lleno con lo que ellos, los sindicatos, pretenden que sea la libertad del ciudadano. El despotismo iletrado, por más que queramos mirar con simpatía a esta clase que se nos ha convertido en privilegiada, al menos en muchos de sus dirigentes, se nos atraganta mirando lo que ellos aspiran, prepotentes y consentidos –no en vano han conseguido ser la cuarta vicepresidencia de un Gobierno en franca contradicción consigo mismo y con todos los demás- tratan de imponernos.
Ya sabemos que la huelga del día 29 próximo está originada tanto por el desgaste de un Ejecutivo errático y sin diana a la que acertar como por una reforma laboral que no ha satisfecho a nadie y que, por cubrir las apariencias, que no hay otra causa, a movido a UGT y CC.OO a dar un paso que, ellos mismos, a voz en cuello lo han proclamado, tachan de inservible y falta de toda justificación racional.
Ahora, lo que se pretende es, de cara a la galería, cumplir con el papel encomendado para después volver por donde solían, a la rica subvención y a echarse la siesta, aunque haya pasado la canícula y los cuerpos estén menos predispuestos al descanso.
Para que se sepa que la connivencia con el equipo de gobierno es total, tan sólo hace falta traer a colación las palabras del ministro de Fomento, Pepiño Blanco, cuando regala a diestra, quiero decir a siniestra, los claveles más encendidos a la responsabilidad demostrada por los sindicatos nombrados, al firmar el acuerdo de servicios mínimos. “Es un buen acuerdo –los calificó de histórico el ministro- para los españoles, para los sindicatos y para el Gobierno de España”.
Este “histórico” acuerdo – hay que saber poco de historia para conceptuar así lo acordado por el ministro y sus adláteres- no concibe, entiende y si deja fuera, a las regiones donde el PP tiene sus feudos. Debe ser que no deben ser considerados españoles o lo que es peor, si es que es posible, dejar a Madrid en el ojo del huracán. Al socaire de los piquetes, como es temor extendido entre los madrileños.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, advertida que tales excepciones lo que buscan es el paro total en la capital, mediante el colapso en los transporte, hecho que de conseguirse salvaría del fracaso que se espera sea esta huelga, poniéndose así a salvo, tanto los sindicatos convocantes como los compañeros del Gobierno.
Han pinchado en hueso, la Comunidad, su Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto que regula estos servicios mínimos para el próximo día 29, miércoles, siendo los referidos al transporte de metro y autobuses del 50% para las horas punta (de 6 a 9 horas y de 18 a 20) y del 20% para las horas valle.
Esperamos y deseamos que la jornada transcurre dentro de la normalidad, al menos dentro de los cauces firmados.



