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16LOS PECADOS POLÍTICOS RECAEN SOBRE LOS CIUDADANOS
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 16-05-2011
Tags: Berlusconi, Dominique Strauss-Kahn, FMI
Yo, como decía el otro, no creo en las meigas, pero haberlas, “hailas”. Viene a cuento el dicho, a propósito, valga la redundancia, del escándalo mayúsculo desencadenado por el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, desalojado de su asiento en el avión que le conducía a su país Francia, después de haber sido protagonista, - así al menos lo cree la policía neoyorquina que lo ha detenido, en un hotel de aquella ciudad, -3.000 euros lo noche- por un intento de violación en la persona de una camarera que iba a arreglar la habitación donde se había alojado tan infausto político y peor persona.
El señor Strauss-Kahn -no es tiempo aún de apearle el tratamiento- socialista que iba a disputar la reelección al presidente Sarkozy, antiguo ministro de Finanzas con Jospin, acumula sobre su persona, de ahí la remembranza a las meigas, algún incidente similar, sin olvidándonos de un “affaire” crematístico en tal relevante puesto reseñado y que tan sólo, por venir al caso, nos acordamos ahora que en el 2008, dentro del FMI, que tan innoblemente representa, tuvo parecido comportamiento con una funcionaria del mismo, lo que la costó, -no sería tiempo ya de reparar el daño causado- el puesto de trabajo. Porque, ¡dígame usted!, ¿a quien vamos a creer más, al que comete tan indigno comportamiento, que es el jefe, como a la que aguanta la situación que es la subordinada?
Entonces se corrió un tupido velo sobre la cuestión, dando con ello lugar, los responsables por inacción del FMI, a que el drama se repita, más aquellos otros posibles casos que la opinión pública no hemos llegado a enterarnos. Porque, tales sujetos, hacen una y hacen ciento. La pregunta que se desprende parece obvia, ¿así arreglan los problemas este organismo internacional? Y en ellos tenemos puestas nuestras más grandes esperanzas para salir de la situación que asola a media Europa.
Por estos pagos europeos, estamos mas que acostumbrados a tales deslices que nada o muy poco merman la autoridad, idiosincrasia y estimación personal del sujeto imputado, mírese si no el caso de Silvio Berlusconi, presidente italiano que no acaba de bajarse de la cuerda floja cuando vuelve a ella con mas diligencia y energía si cabe.
Aquí, estamos acostumbrados a que casi nada es pecado, el paso en falso de Dominique fue pensar que la policía, las autoridades norteamericanas iban a hacer la vista gorda, al igual que hizo el FMI en el año reseñado. Craso error, si entonces se le hubiera puesto de patitas en la calle, como hubiera sido lo lógico y natural, en estos momentos no estarían lamentando tan vergonzosa hazaña.
Si, demasiados acostumbrados estamos los ciudadanos europeos a que los políticos de tres al cuarto, por muy ministros que puedan llegar a ser, presidentes de altos organismos etc. nos mientan y aún nos quieran aborregar con sus salidas de escuela de párvulos y nos hagan comulgar con sus embusten evidentes y aún nos motejen de bellacos si ponemos en duda sus descabelladas afirmaciones.


