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12DOS IRONIAS EXENTAS DE MALICIA
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 12-10-2010
Tags: Arenas, Griñán, Zapatero
Sea en primer término felicitar encarecidamente a José Antonio Griñan, el sustituto de Manuel Chaves en la presidencia de la Junta de Andalucía, no en vano, de un soberano plumazo ha barrido la lacra de parados, convirtiendo a estos en “oferentes de empleo” que es una forma sutil, sin duda, de desvirtuar la realidad cuando la realidad golpea de tal manera. De todas formas que se prepare Arenas, el aspirante pepero, que se vaya atando los machos si quiere, como apuntan todas las encuestas al respecto, sustituirle en la presidencia, a este querubín de las excelsas ideas. Que a la postre, lo que ha hecho, es de mentes privilegiadas subsanar un problema tan rápida y expeditivamente. ¿O no?
Resuelta Andalucía, Rodríguez Zapatero, que es igualmente hombre de grandes luces y que por su mayor posición no puede quedarse en particularidades autonómicas, ataca el mismo problema “garantizando”-sin fecha, que es cosa esa minucia sin importancia y sin mayor transcendencia, como cabe suponerse- un futuro crecimiento económico, capaz, -esto lo añade el escribiente para no quedarnos en las nubes cuando podemos subir a la gloria- de epatar al mundo entero.
La recuperación, añadió el preboste ZP, se hará con fuerza, una vez emprendidas las reformas necesarias y que están, como saben todos ustedes, por tomarse. Por tan buenos augurios, no deja de sorprender que en el Día de la Hispanidad, en el acto de recibir José Luis Rodríguez Zapatero a los Reyes de España, los asistentes, a grito pelado, cuando no alarido subido pidieron la dimisión del presidente, como si en ello les fuera el trabajo, cuanto más la vida. La cosa ocurre, tengo entendido, por quinto año seguido.
Creemos a pies juntitos, que los “abucheantes” desconocían, en el momento de tales pronunciamientos, las buenas nuevas que sobre la recuperación económica hacia el nombrado ZP. De otra forma no entendemos tan exacerbada como extrema actitud.
Tampoco se aparta de nuestro pensamiento que, el postzapaterismo, ha dado comienzo, ahora precisamente que el hombre había sabido que el bache económico era de aquí te espero. Los señores que le acompañan en la gira, que va para seis esplendorosos años, -lo de espléndido va por su ego, obvio- se plantean la disyuntiva de morir luchando, como parece hasta el fin de la legislación, que es presumible que no haya prorroga que le concedan los escarmentados ciudadanos, incautos e inocentes, o por el contrario, llegar a una “entente cordiale”, con el susodicho presidente, descabalgarle de la poltrona en la que tan a gusto se encuentra y ver si, el nuevo sustituto, sustitutos, en plural, en los menos de dos años de que dispondran, de con la clave y de una puñetera vez salimos de tan problemática situación económica.
Porque el problema, antes que el paro, al que los españolitos preguntados en la encuesta señalan como el más acuciante, es sin embargo el político, ya que de ellos parte, en un gran porcentaje la mayor parte de cuanto nos está ocurriendo. De aquí que debamos ocuparnos antes de arreglar el origen y la causa. Lo demás nos vendrá como añadido, o caído del cielo, si lo tienen a bien.


