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15VIVIENDA: PARA CUANDO LOS PRECIOS SERÁN ATRACTIVOS
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 15-12-2010
Tags: Fernández Ordóñez, José Blanco
Mucho nos tememos que ocurre lo que debía de suceder. Que la venta de viviendas alcanzara mínimos que se les puede calificar de históricos, era algo que estaba cantado. Se entendían perfectamente los anuncios en contra de la lógica y de la realidad, la economía no estaba, ni tampoco está, para alegrías.
Eran declaraciones cantadas por provenir de los interesados, hablando de recuperaciones y de amplios horizontes. Nada de ello era verdad, tan sólo se sustentaba en el deseo natural de un negocio que nos elevó a la categoría de bienaventurados en el reino del mundo. A la burbuja pinchada se le ha salido el aire, no por una incisión, por un agujero mínimo y sin importancia, por todo un cráter, que como vemos y porque no se pone remedio alguno y menos serio, es cada día más grande.
¿A qué se espera para bajar los precios y que estos puedan ser susceptibles de encontrar comprador? ¿A que éste, el hipotético comprador, encuentre un trabajo en unos momentos en los que la tasa de paro es tan elevada como asustante? ¿Se espera algún milagro acaso? La debacle, la irresolución y la prolongación en el tiempo de esta, darán lugar a una verdadera hecatombe. Con ella se han marchado ya muchas empresas inadvertidas, muchas inmobiliarias, producto, ya no de espléndidos momentos, también de responsables y serios empresarios. ¿A qué están pues esperando?
Hasta el ministro de Fomento, José Blanco, advirtió de lo mismo hace unos días, de ello nos hicimos eco aquí, cuando ya habíamos denunciado la situación en varias ocasiones anteriores. No se pueden esperar un día más, en gran parte de este sector depende la economía en general, aún antes de que las ayudas a la compra desaparezcan el próximo año, el caos en este es ya una realidad incuestionable.
La banca, Cajas de Ahorros incluidas, los ahora ya poseedores de la mayor parte de las viviendas en venta del país, los verdaderos empresarios inmobiliarios, no permiten al montante de su balances perder un euro y, mientras el agua no les llegue al cuello, la liquidez de la que andan escasos, no permitirán rebajas sustanciales. Mientras, el frenazo es de los que hacen época, un 48,3 por ciento estimado en el último trimestre, lo que puede traducirse como la necesidad perentoria de adaptar el precio de la vivienda al minusvalorado comprador.
Y todo ello cuando la prima de riesgo de la economía patria vuelve a subir hasta los 276 puntos, cuando los inversores foráneos nada o muy poco quieren saber de la deuda española, el gobernador del Banco de España, Fernández Ordoñez, siempre, al menos hasta ahora, crítico con los argumentos económicos mostrados por el Ejecutivo, dice, en la Convención Anual Financiera de la Asociación de Mercados Financieros que, para el 20012, la economía española crecerá por encima de la que experimentará la Eurozona. “Una vez completado el ajuste, -hace referencia a que en los 3 últimos años se pasó de un déficit corriente de 10% del PIB al 5% de este año, así como al déficit público de un 10% en el pasado año a un 6% en este- nuestra economía sobrepasara a las de la UE”.
Optimismo, esperemos, que esté basado en realidades, aunque desconocidas para nosotros y a las que mostramos extrañeza, aún más por provenir de quien, en el pasado, con más contundencia critico al Gobierno, anclado en la ineficacia. Esperamos sin embargo y deseamos, que el tiempo le de la razón




