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08CÚMULO DE DESPROPÓSITOS
Archivado bajo (Análisis de actualidad) por José Luis Martín el 08-10-2009
Tags: caso Gürtel, Pedro Solbes, Pepe Blanco, Ricardo Martínez
Es tal el número de despropósitos que he podido leer, ver y escuchar en estas últimas 24 horas que, de no ser y estar consciente de vivir en este mundo disparatado, vivo y coleante, bien podría pensar que todo se debe a un desasosegado sueño.
Don José Blanco, por empezar con alguien, nuestro ínclito ministro -¿por qué no maestro, que es más, para ser justos con su demostrada valía?- dando lecciones de lo que debe hacer el PP en el caso “Gürtel”, sin sacar y sin abrír su propio paraguas para poder así guarecerse de los chubascos que con tan tal prodigalidad caen sobre el PSOE. Y es que hay seres que tienen a bien barrer la casa ajena mientras dejan su zaguan lleno de inmundicia.
El no menos ilustre, cuando no esclarecido Maragall, don Pascual, ex presidente de la Generalitat, llama -sin duda de forma frenética, para estar acorde con la bomba de relojería que lleva dentro su petición- a los catalanes de pro a dejar de pagar impuestos si, en el plazo de 30 días, el TC no emité una sentencia que avale la constitucionalidad del Estatut. !Ahí es nada!
Otro descoyuntado, quiero decir sindicalista sin tacha ni medida - en su locuacidad- don Ricardo Martinez, secretario general de UGT Madrid, pide, a voz en grito -porque reproducir aquí su léxico cargado de concomitancias porqueriles no es ni grato ni bonito- que el señor gobernador del Banco de España, don Miguel Ángel Fernández Ordoñez abandone a toda prisa su cargo por estar y vivir en incoherente contradicción con la persona a quien se debe -don José Luis Rodriguez Zapatero-, sin duda- y dejarse de una vez de preocupar por la reforma laboral. Ya esta él para tales menesteres.
Don Pedro Solbes, pitoniso él donde los haya, en junio de 2007, anunció, a cuantos se pararon a escucharle, que hay que tener ganas y sobrarle el tiempo, que el oro, quiero decir ORO, si bien en el pasado jugó un papel primordial como elemento de reserva de la economía, en la actualidad, este activo, ya no es rentable.
El Banco de España, en consecuencia y ante tan segura sugerencia y orden del entonces vicepresidente económico, vendió un 32% de la reserva de este metal. Fueron unas 470 toneladas, una nadería por 2.500 millones de dólares.
En aquel tiempo, la onza de oro cotizaba entre 600 y 700 dólares. El miércoles pasado cerró su cotización a 1.045 dólares en el mercado neoyorquino.
Adviertan el negocio y las dotes de pitoniso de don Pedro.
¿Hay quién de más?



