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05DON P PUNTO SE RETRATA
Archivado bajo (Análisis económico) por José Luis Martín el 05-07-2011
Tags: Congreso, Rubalcaba, Senado
Cuando el señor P punto, ya saben ustedes, Alfredo Rubalcaba, aquel que como nadie supo ostentar en nuestro país, desde una base química sin duda, más galones que nadie, pues la suma de todos ellos, de los galones, escandalizarían a propios y a extraños, cuanto más a un acaparador, suelta aquello de, yo se muy bien como sacar a España de su intolerable crisis económica, a los años de estarla sufriendo, al menos cuatro y pico millones de parados y sus familias, a bote pronto se deducen, cuanto menos, dos cosas importantes, esas que se caen por su propio peso, como las manzanas de Newton.
La primera de ellas es que, si tal conocía el remedio, dice muy poco a su favor y mucho en contra de sus responsabilidades en el Gobierno, al no haberlas puesto en práctica a su debido tiempo. Sin duda, en este caso le ha fallado un “elemento”, cosa que no esperábamos de él, visto, o mejor acreditado, conocimiento de la Tabla Periódica, de la buena propaganda de ser casi el único entre los muchos que mandan. que se distingue por poseer algo debajo del sombrero, de ahí que vaya siempre descubierto para exhibir su excepcionalidad, creemos.
La segunda es que, sus palabras hablan mal, fundamentalmente, contra ZP, el amparado en las sombras. Lo decimos porque de haber puesto en práctica alguna de las disposiciones que dice tener pensadas, hubieran aliviado la situación del ínclito nombrado y lo que es más lógico y natural de los mencionados parados. De todo esto se deduce el egoísmo egocéntrico, redundancia acorde y permitida, visto su individualismo ególatra para llegar por vericuetos dudosos a la Jefatura del Estado.
La segunda e inmediata deducción es que un rábano le importan los sufrimientos vistos y oídos en las colas del INEM, por guardar pecaminoso silencio en momentos tan delicadamente amargos.
Y de todo ello dudamos muy mucho, que cuanto afirma sea llevado a la práctica, en el día que se produzca su sucesión, pues en estos dos años postreros, en los que también ha dicho que la economía a tomado un mejor cariz, pues a la vista de lo acaecido mal nos tememos que este sea a peor, aunque venga el turismo a echarnos una mano solidaria.
Drásticas son las medidas que estamos obligados a tomar, necesarias sí, más siempre empezando por lo superfluo, por aquello que sobra, por lo que nos adorna y nada aporta si no que nos empobrece. Mirar de nuevo como se especula con el sueldo de los funcionarios o los frenazos a los haberes de los pensionistas, dejando los verdaderos despilfarros autonómicos a sus anchas, no deja de ser una piedra de escándalo, pues tan solo sirven para enjuagues para salir del paso.
Existen gastos factibles de tachar de inmediato en los balances, en los Presupuesto Generales del Estado, desde aquellos que hablan de suprimir instituciones, léase el inútil Senado, las muchas vacaciones del Congreso que hablan de cuantos sobran, de los europeos sin ton ni son o mejor sin fundamento ni causa si no cobrar y viajar gratis, hasta un etc. que se prolongaría en otro artículo. También no olvidarse de la necesaria supresión de las embajadas autonómicas, pasos como es sabido a favor de una independencia que bien a las claras habla de la poquedad de quien defiende tales intentos, en contra de una unidad natural que nos haga más fuertes y competitivos.
Siempre los pequeños, los que se alzan a escondidas de los grandes tratando de segar la mies bajo sus pies, son individuos cortos que no llegan a percatarse de que tal hacer redunda, suele al menos ser así, en perjuicio de los más.


